Entradas

Mostrando entradas de 2020

Promesa incumplida.

Imagen
He dejado de escribir aquí. Porque puedo hablarte y decirte lo que quiera, cuando quiera, las veces que quiera. Pero hoy no ha resultado todo como lo había planeado. Hace exactamente diez años, mientras te extrañaba ferozmente, hice una promesa: que ya no habría nunca más un 27 de marzo en el que no te bese. Y trabajé en ese objetivo, que fue rector, que fue prioritario, que en principio, era el único. Mantuve esa promesa año tras año, viajando aunque sea en el día para tomarte de la mano y darte el beso que me había prometido. Hasta hoy, que la inmensidad de este cisne negro, este evento impensado, me obliga a no poder cumplir esa promesa autoimpuesta. Así que hoy no podré besarte. Ni podremos fundirnos en el abrazo que nos damos al llegar. Tampoco ir de pizzas a la Bodeguita o pelotear en la rambla. No iremos a comprar juntos tu regalo, ni al Liceo, ni me pasearás en moto por las calles empedradas, algo que mi coxis agradece. No podré decirte en persona lo que te quiero, ...

Infelicidad

Imagen
“¿Qué es la felicidad?, le preguntó en una ocasión a su hijo Elías (…) El pintor pensó la respuesta posible, acumuló evidencias, pero prefirió permanecer en silencio: en realidad le interesaba más el concepto de su padre, que el suyo propio. -Dime tú.- La felicidad es un estado frágil, a veces instantáneo, un chispazo, había comenzado a decirle Daniel a su vástago, (…) Pero si tienes suerte puede ser duradero. Yo tuve esa suerte. En la época en que se hacen los amigos de toda la vida, encontré a esos amigos. Y desde que conocí a tu madre fui, en los asuntos principales de la vida, un hombre feliz. Pero cuando me recuerdo cosas como el privilegio de haber sido uno de los dieciocho mil habitantes de la tierra que estaba esa tarde en el estadio y pude ver el jonronazo de Miñoso, sé que por momentos fui muy feliz. Por años conseguí enterrar mis dolores del pasado y vivir mirando hacia delante, sólo hacia delante. Lo jodido es que cuando menos lo esperas, hasta esos dolores que creías v...